A LA COMUNIDAD DE SALUD, A CHILE ENTERO

Somos, como Federación Nacional de Funcionarios de la Subsecretaría de Salud Pública FENFUSSAP testigos como la indolencia pareciera ser el sello de la acción que, desde La Moneda y el Ministerio de Salud se despliega frente a los devastadores efectos de la pandemia en Chile. Así parece ser cuando, a pesar de las alertas que se han levantado desde distintos espacios de expresión de la comunidad hoy aparecen ingresando a una mal llamada “nueva normalidad” las regiones de Aysén y de Los Ríos, una tendencia suicida ya que bien sabemos que no están controlados todos los factores de riesgo que operan en contra de la salud pública y que, además, esta decisión ha sido adoptada sin consulta a las regiones y sus comunidades la rechazan abiertamente, en los términos expresados en la declaración de nuestros compañeros de la Región de los Ríos como en los términos de lo indicado por el señor Alcalde de Aysén, que la comunidad de su región comparte plenamente, como así también, nuestros compañeros en esa región.
Mientras no se adopten medidas efectivas que apunten a disminuir los contagios, incrementar el seguimiento y lograr un aislamiento protegido de la población, no podrá haber un retorno seguro a cualquier tipo de normalidad en Chile. Lo hemos dicho y lo reiteramos de manera enfática, el testeo, la trazabilidad en niveles superiores al desarrollado hasta hoy y el confinamiento efectivo, son una parte del camino que la autoridad se ha negado a realizar.
Las señales que están presentes en la ciudadanía son claras e indican que subsiste el predominio, en las decisiones recientes, lo mismo que al comienzo de la pandemia, una clara decisión por privilegiar la producción por sobre la salud y la vida de la población.
La información sigue siendo poco clara y las opacidades tienden a disminuir crecientemente la credibilidad de la autoridad, insistimos que nos preocupa la profundidad del iceberg cuyo peligro es peor que el de encontrarse sentado en un barril de pólvora.
Es cierto que las estadísticas que se entregan a conocimiento público indican una tendencia a la baja en los contagios, pero ello no necesariamente se corresponde a la calidad de las medidas adoptadas sino a una proporcional baja en los testeos. Como señala un informe de la Universidad de Chile, el 43% de los centros de salud locales no estarían realizando testeo activo en sus territorios.
Pero no sólo indolencia sino también desprecio por la seguridad de todos los chilenos al empecinarse en colocar en peligro la salud de la población y con ello, amenazar la independencia económica de nuestro país ya que, sin contar con la salud de los productores directos, ninguno de los intentos por proteger a las grandes empresas, permitirá a estas contar con las capacidades para lograr los niveles de producción, distribución y realización de la mercancía que asegure la ganancia de ese sector. De igual
manera que sin garantizar el ingreso de los sectores más vulnerados de la nación, disminuirá el consumo de elementos esenciales, todos tributarios de IVA, principal ingreso del presupuesto nacional.
Sumado a la intolerable y nunca vista amenaza del Señor Ministro de Hacienda, Ignacio Briones diciendo que “las consecuencias la pagarán los trabajadores del estado.”
Los trabajadores del Estado, sépalo señor ministro, no somos los que hemos generado esta situación, somos quienes hemos garantizado que el país funciones, así, con uniformes o sin ellos. Sépalo señor ministro, por si lo ha olvidado: ¡¡¡NO somos funcionarios de gobierno!!! como lo es usted, a usted, al igual que nosotros, se nos paga con la plata de todos los chilenos, por supuesto que a nosotros mucho menos que a usted. Es por ello que nos parece de legitimidad absoluta que los representantes de los trabajadores concurramos a la Contraloría General de la República cuando tengamos contenciosos administrativos, a la justicia ordinaria o tribunales del trabajo cuando entendemos que nuestros derechos han sido vulnerados, el derecho a la vida entre ellos como así a tribunales internacionales cuando se han violentado compromisos solemnes contraídos por medio de convenios con entidades internacionales.
Rechazamos enérgicamente la intención no sólo de amordazarnos sino también de maniatarnos.
Por ello es que hemos convocado a la ciudadanía toda a plegarse a la permanente acción de RESISTENCIA SANITARIA, en la que, las demandas ante la justicia, son de derecho pleno. Que nuestra lucha sea el mejor homenaje para el compañero Juan de Dios Luengo Muñoz, trabajador de la Autoridad Sanitaria de la Región del Maule, recientemente fallecido.

DIRECTORIO NACIONAL FENFUSSAP
¡¡¡EN RESISTENCIA SANITARIA!!!

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